Mejores Poemas de Tristeza

La tristeza es una emoción muy común para nosotros. Simplemente no podemos evitarla, y a veces queremos luchar contra ella sin darnos cuenta de que en verdad es natural sentirla de vez en cuando. Aunque no lo queramos, no podemos ser felices todo el tiempo. Muchos psicólogos prestan de Buddha una milenaria enseñanza que dice que ‘la vida es sufrimiento’, y si bien es complicado irse a fondo con respecto a lo que quiere decir esta frase en este artículo y no es necesario estar totalmente de acuerdo con él, hay de cierto que la vida terrenal simplemente no es felicidad.

Muchos psicólogos, para esto, enseñan a las personas a aceptar sus emociones por lo que son y verlas desde una perspectiva más objetiva; a no dejarnos llevar por ellas sino aprender a tener control de ellas y a dejarlas ser. Si te gusta el tema de la melancolía o estás pasando por alguna etapa difícil, tenemos para ti los mejores poemas de tristeza en internet para que puedas leerlos cuando tengas algo de tiempo libre y reflexiones sobre ellos.

Poemas cortos de tristeza

¿Buscas algo que puedas leer en un corto tiempo para reflexionar o para disfrutar de un rato de lectura de calidad? Si es así, entonces aprovecha los mejores poemas cortos de tristeza que hemos recopilado aquí para ti en un solo lugar.


“¡Ay! Dice: y al cielo

Los ojos eleva,

Sus ojos cubiertos

De horror y tristeza.

¡Ay! ¡cuánto me aguarda

De duelos y quejas!

En solo pensarlo

Mi pecho se hiela.”

– Meléndez Valdés


“Qué difícil es saludar a alguien en la mejilla, cuando ya le has besado en la boca.

Que difícil es sonreírle a una persona, cuando por dentro solo se llora.

Que difícil es cuando te pregunta contestarle: ¿Yo de lo mas bien y Tu?

Que difícil es decir: «Me alegro por ti» y por dentro morirse de tristeza.

Que difícil es dar la espalda, cuando lo que queremos es correr y echarnos en sus brazos.”


“Quizás no valoré su amor cuando lo tenía. Quizás no pensé que algún día lo perdería. Hoy me doy cuenta después de haberse ido, cuanto de verdad lo quiero, cuanto le extraño cada día.”


¿Quieres dedicarle a un amigo algo especial o solamente buscas algo para leer que reavive tus ánimos? Lee los mejores poemas de amistad en internet.

Poemas largos de tristeza

¿Te gustan las lecturas largas? Si es así tenemos preparado para ti entonces una variedad de poemas selectos de internet que puedes leer en tu tiempo libre para que disfrutes de un rato de calidad con la creatividad de poetas de internet. Échales un vistazo a los mejores poemas largos de tristeza aquí debajo:


“Cuando salí de ti, a mí mismo

me prometí que volvería.

Y he vuelto. Quiebro con mis piernas

tu serena cristalería.

Es como ahondar en los principios,

como embriagarse con la vida,

como sentir crecer muy hondo

un árbol de hojas amarillas

y enloquecer con el sabor

de sus frutas más encendidas.

Como sentirse con las manos

en flor, palpando la alegría.

Como escuchar el grave acorde

de la resaca y de la brisa.

Cuando salí de ti, a mí mismo

me prometí que volvería.

Era en otoño, y en otoño

llego, otra vez, a tus orillas.

(De entre tus ondas el otoño

nace más bello cada día.)

Y ahora que yo pensaba en ti

constantemente, que creía…

(Las montañas que te rodean

tienen hogueras encendidas.)

Y ahora que yo quería hablarte,

saturarme de tu alegría…

(Eres un pájaro de niebla

que picotea mis mejillas.)

Y ahora que yo quería darte

toda mi sangre, que quería…

(Qué bello, mar, morir en ti

cuando no pueda con mi vida.)”

– Hierro


“¿Es tu voluntad que yo crezca y decline?

Trueca mi paño de oro por la gris estameña

y teje a tu antojo esa tela de angustia

cuya hebra más brillante es día malgastado.

¿Es tu voluntad – Amor que tanto amo –

que la Casa de mi Alma sea lugar atormentado

donde deban morar, cual malvados amantes,

la llama inextinguible y el gusano inmortal?

Si tal es tu voluntad la he de sobrellevar

y venderé ambición en el mercado,

y dejaré que el gris fracaso sea mi pelaje

y que en mi corazón cave el dolor su tumba.

Tal vez sea mejor así – al menos

no hice de mi corazón algo de piedra,

ni privé a mi juventud de su pródigo festín,

ni caminé donde lo Bello es ignorado.”

– Wilde


“Hay amores, amores que son verdaderos, amores que causan insomnio, amores desgastantes y masoquistas, amores pasajeros, amores que no son amores.

Hay amores no correspondidos, amores lindos, amores que te desgastan y te consumen, amores dañinos y autodestructivos amores falsos.

Pero también hay amores como el nuestro, que aunque por más que nuestra razón y moral no lo prohiban, nuestros corazones luchan por aferrarse a ese amor.

Sabemos que nos lastimaremos, que por más grandes que sean nuestros deseos de estar juntos cada vez que lo intentemos nuestros corazones se quebrantaran.

Estar enamorado de ti es como estar enamorado de una estrella, por mas que te ame y desee estar a tu lado nunca te podre tocar.

No me queda más que admirar tu belleza y tu luz.

no me queda más que seguir enamorandome de ese discreto coqueteo y de ese cruce de miradas que me queman por dentro.

Cada noche te visitare en mis sueños y siempre te guardaré en en mis pensamientos y te recordaré en cada lágrima como mi mas linda estrella, mi mas lindo amor imposible”


¿Te gusta leer cosas dulces que te hagan sentir mejor o te recuerden a esa persona que te gusta? Lee entonces los mejores poemas bonitos.

Poemas bonitos de tristeza

Para ti, hemos buscado una pequeña serie de escritos de entre los mejores poemas bonitos de tristeza que hay en internet, de tal forma que puedas leerlos cuando quieras e incluso usarlos de inspiración para escribir tus propios poemas si quieres hacerlo alguna vez.


“Nos juramos tanto amor

nos amamos tanto, tanto

que nunca superó el llanto,

el deseo que escapó.

Fuiste mi fe, yo tu rosa

y adornaba tu mirada,

con mis petalos de esposa

y nada nos perturbaba.

Fuimos creciendo lento

madurando las caricias,

y los frutos que te daba

para tí, eran delicias.

Pero el destino invariable

despertó infieles instintos

y te fuiste a probar…

otros labios, tan distintos.

Y un día te dejé partir

mi llanto murió en silencio,

la tristeza consumió

este amor que era inmenso.

Y yo tomé mil caminos,

y tú… perdiste tus pasos,

y buscaste mis abrazos

y yo…buscaba tus sinos.

Solo recuerdos quedaron

guardado en una valija,

juramentos y sortijas

viejos miedos, que se helaron.

Y tú… seguiste buscando,

y yo…seguí sonriendo,

y tú… seguiste queriendo,

y yo…aquí vivo soñando”

– Espinosa


“Hubo un tiempo en que el valle sonreía, silencioso, aunque nadie allí vivía; su gente había marchado hacia la guerra confiando el cuidado de esa sierra, por la noche, a la mirada fiel de las estrellas desde su azul cuartel y de día, a los rojos resplandores del sol que dormitaba entre las flores. Mas ahora para todo visitante el valle triste es inquieto e inquietante. Nada allí se detiene un solo instante… nada salvo el aire que se cierne sobre la soledad mágica y perenne. ¡Ah, ningún viento agita los ramajes que palpitan como el glacial oleaje en torno a las Hébridas salvajes! ¡Ah, ningún viento empuja el furtivo manto de nubes que, sin respiro, surcan durante el día el cielo esquivo sobre las violetas allí esparcidas como ojos humanos de mil medidas…! sobre las ondeantes azucenas que lloran junto a las tumbas ajenas! Ondean: y en sus pétalos más tiernos se juntan gotas de rocío sempiterno. Lloran: y por sus tallos claudicantes bajan perennes lágrimas como diamantes.”

– Poe


“Llevo un dolor muy hondo en el pecho, como un puñal atravesado en el corazón

escuchó a lo lejor tu risa pero despierto de mi ensoñación y recuerdo que nunca volverás

tu ausencia me golpea dejandome de frente con la cruel realidad

siempre estuviste a mi lado para reconfortarme en mis momentos más oscuros

y hoy solo tengo el recuerdo de tus palabras, como un eco vago que resuena en mi mente.

Quisiera arrancarme esta sensación desde lo más profundo de mi alma

para que deje de envenenar mi sangre y de nublar cada uno de mis juicios

porque a donde quiera que vuelvo mi mirada, todo está para recordarme a ti

el sentir el sabor amargo de tu partida es casi tan desolador como una lágrima

que se desliza eternamente por mi mejilla ante el espejismo de tu memoria.

¿Por qué me has dejado sin mediar palabras para perderte en el horizonte?

Hoy eres inalcanzable para mí, pues el vacío es tan hondo en mi interior

que la duda persiste al pensar si alguna vez volveré a encontrar tu mirada

que antaño despertara en mí tantas esperanzas y anhelos bellos e inconclusos;

pero hoy lucen pálidos a causa de la tierra que se lamenta sin parar por tu viaje eterno.

No encuentro una razón que le de sentido a mis días desde que te fuiste

el cielo se ha tornado gris encima de mis pupilas y el sol no ha salido más

mi vida se ha convertido en un ocaso eterno con la desdicha de no saberte aquí

las horas se han vuelto eternas en el tiempo al que trato de sobrevivir en vano

porque sé que sin ti las cosas con las que disfrutaba no volverán a verse igual.”


Poemas originales de tristeza

¿Te gusta la originalidad y la creatividad? Pues tenemos en almacén los mejores poemas originales de tristeza que no solo derraman sentimiento, sino también el esfuerzo de sus autores en hacer algo nuevo para sus lectores.


“Vuela la noche antigua de erecciones,

Muertas, como las manos, a la aurora.

Un clavel prolongado desmejora,

Hasta empalidecerlos, los limones.

Contra lo oscuro cimbran esquilones,

Y émbolos de una azul desnatadora

Mueven entre la sangre batidora

Un vertido rodar de cangilones.

Cuando el cielo se arranca su armadura

Y en un errante nido de basura

Le grita un ojo al sol recién abierto.

Futuro en las entrañas sueña el trigo,

Llamando al hombre para ser testigo…

Mas ya el hombre a su lado duerme muerto.”

– Alberti


“Entre mi amor y yo han de levantarse

trescientas noches como trescientas paredes

y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.

Oh tardes merecidas por la pena,

noches esperanzadas de mirarte,

campos de mi camino, firmamento

que estoy viendo y perdiendo…

Definitiva como un mármol

entristecerá tu ausencia otras tardes.”

– Despedida


“Dame, llama invisible, espada fría,

tu persistente cólera,

para acabar con todo,

oh mundo seco,

oh mundo desangrado,

para acabar con todo.

Arde, sombrío, arde sin llamas,

apagado y ardiente,

ceniza y piedra viva,

desierto sin orillas.

Arde en el vasto cielo, laja y nube,

bajo la ciega luz que se desploma

entre estériles peñas.

Arde en la soledad que nos deshace,

tierra de piedra ardiente,

de raíces heladas y sedientas.

Arde, furor oculto,

ceniza que enloquece,

arde invisible, arde

como el mar impotente engendra nubes,

olas como el rencor y espumas pétreas.

Entre mis huesos delirantes, arde;

arde dentro del aire hueco,

horno invisible y puro;

arde como arde el tiempo,

como camina el tiempo entre la muerte,

con sus mismas pisadas y su aliento;

arde como la soledad que te devora,

arde en ti mismo, ardor sin llama,

soledad sin imagen, sed sin labios.

Para acabar con todo,

oh mundo seco,

para acabar con todo.”

– Paz


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